El inicio de la Cuaresma en el Colegio Gonzalo Jiménez Navas se ha convertido en una oportunidad preciosa para detenernos y mirar hacia nuestro interior. Más que un rito tradicional, la imposición de la ceniza marca el comienzo de un itinerario espiritual de cuarenta días dedicado a la reflexión profunda, la introspección y, sobre todo, al compromiso real de cambio. Como comunidad educativa oficial, entendemos que la formación integral de nuestros jóvenes de bachillerato trasciende lo académico; por ello, este tiempo nos invita a renovar nuestro espíritu, a despojarnos de aquello que nos limita y a prepararnos con esperanza para una transformación que nos permita ser mejores seres humanos para la sociedad.